¿Es posible una criptomoneda pública para España?

Criptomoneda pública

Aunque España y el resto de países de la eurozona hace décadas que renunciaron a la soberanía monetaria en favor de una moneda controlada desde el Banco Central Europeo (BCE) situado en Frankfurt, la aparición y expansión de las criptomonedas ha supuesto un cambio de paradigma para las autoridades económicas, si bien al principio no se les prestó atención y luego sufrieron (y siguen sufriendo) todo tipo de ataques por parte de las autoridades financieras, lo cierto es que en estos momentos no pocos gobiernos están estudiando la posibilidad de crear su propia criptomoneda pública, o al menos si no una criptomoneda sí algún tipo de activo digital como el famoso yuan digital de China.

En el caso de España parece que el Gobierno de Sánchez está pensando más en algún tipo de criptomoneda, ya que el BCE ya está trabajando en la creación de un euro digital y no tendría sentido la creación de un activo similar que compitiese con la moneda europea.

Criptomoneda en fase de estudio

Y es que a pesar de que en junio se le dio mucha publicidad a la criptomoneda pública española y algunos incluso podrían pensar que su llegada era inminente, lo cierto es que el ejecutivo español tan sólo habría llevado al Congreso de los Diputados la solicitud para crear un grupo de estudio que explore la posibilidad de crear dicha criptomoneda pública, y como ya se sabe que las cosas de palacio van despacio y que el periodo de inestabilidad política que vive el país hace que la atención esté centrada en otros asuntos, seguramente una hipotética criptomoneda pública netamente española no sea algo que vaya a verse en un espacio de tiempo cercano, aunque eso no impide que se puedan plantear ciertas cuestiones al respecto.

Primero, ¿su precio flotará libre ajustándose a la ley de la oferta y la demanda o estará atada al precio del euro o al de una especie de bono español de igual forma que tether lo está al dólar? Porque si el euro digital finalmente ve la luz la utilidad de otro activo digital que valga exactamente un euro es cuando menos discutible. Segundo, ¿podrá operarse con este activo en trading con CFDs igual que se especula con la cotización de otras criptomonedas en Plus500 y otros brókeres? Porque el trading con criptomonedas, a pesar de ser un tipo de inversión con riesgos inherentes notables como los que provoca el operar apalancados y con activos cuyos precios pueden variar tanto en tan poco tiempo, es un reclamo habitual para invertir con criptomonedas, aunque nada tiene que ver con comprar y vender en una exchange. Y tercero, ¿conviviría con el resto de criptomonedas o se avanzaría hacia la restricción como ocurre en otros países? Porque es poco probable que un proyecto de criptomoneda centralizada y bajo control estatal sea capaz de atraer a los mismos inversores que invierten en bitcoin, ethereum y las altcoins precisamente por la ausencia de control estatal.

El euro digital, un proyecto más cercano

El euro digital no sería una criptomoneda, aunque sí compartiría con estas el hecho de ser un activo enteramente digital, y más que competir contra bitcoin, ethereum y compañía parecería que el euro digital sería la respuesta de la Unión Europea al yuan y al dólar digital.

El euro digital conviviría con el euro físico (al menos al principio, ya que no es ningún secreto el interés de los Estados por avanzar hacia la desaparición del dinero en efectivo) y según el BCE, este ayudaría a proteger la soberanía e independencia financiera de la eurozona, y aunque se espera que la fase de estudio para crearlo se alargue durante los próximos dos años, una vez en circulación debería permitir que los ciudadanos europeos tuviesen directamente una cuenta con el BCE, lo que además de calamar las pulsiones de las autoridades de controlar totalmente el dinero de los ciudadanos, quizás permitiese a los usuarios librarse de algunas de las comisiones bancarias tan de moda en los últimos meses.

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