Las mejores películas de 2016: títulos imprescindibles de aquel año

Pareja en el cine

Las mejores películas de 2016 dejaron un año especialmente difícil de reducir a una lista breve. Moonlight, La La Land y Manchester frente al mar dominaron la conversación sobre premios, mientras La llegada demostró que la ciencia ficción podía ser íntima y cerebral, Train to Busan revitalizó el cine de zombis y La doncella confirmó el enorme nivel del cine surcoreano.

Diez años después, resulta más interesante valorar no solo qué películas triunfaron entonces, sino cuáles siguen funcionando en 2026. Esta selección combina calidad cinematográfica, influencia, reconocimiento, originalidad y capacidad para resistir el paso del tiempo, sin limitarse a los grandes éxitos de Hollywood.

Las mejores películas de 2016 de un vistazo

PelículaGéneroPor qué merece la pena
MoonlightDramaUna de las grandes películas estadounidenses de la década
La llegadaCiencia ficciónInteligente, emocional y muy distinta al cine alienígena habitual
La La LandMusical / romanceEspectáculo clásico con sensibilidad contemporánea
Manchester frente al marDramaInterpretaciones extraordinarias y duelo tratado sin sentimentalismo fácil
La doncellaThriller / romancePuesta en escena brillante y continuos cambios de perspectiva
ComancheríaThriller / westernExcelente mezcla de crimen, western moderno y crítica social
Toni ErdmannComedia dramáticaOriginal, incómoda y sorprendentemente emotiva
PatersonDramaUna película pequeña sobre encontrar belleza en lo cotidiano
SilencioDrama históricoUna de las obras más exigentes de Martin Scorsese
Train to BusanTerror / acciónZombis, tensión y emoción a un ritmo extraordinario
Your NameAnimación / fantasíaRomance, tiempo y memoria en una de las grandes películas anime modernas
ZootrópolisAnimaciónEntretenimiento familiar con más profundidad de la esperada
The Nice GuysComedia / thrillerQuímica excelente y humor negro
JulietaDramaPedro Almodóvar en un registro contenido y doloroso
ElleThriller psicológicoProvocadora, imprevisible y sostenida por Isabelle Huppert

1. Moonlight

Si hubiera que escoger una sola película para representar el cine de 2016, Moonlight tendría argumentos muy sólidos.

Dirigida por Barry Jenkins, sigue a Chiron durante tres etapas de su vida: infancia, adolescencia y edad adulta. La película habla de identidad, masculinidad, deseo, pobreza, violencia y necesidad de afecto sin convertir ninguno de esos temas en un discurso explicativo.

Su gran virtud está en la delicadeza.

La cámara, la música y las interpretaciones convierten momentos aparentemente pequeños en escenas de enorme intensidad.

Ganó el Óscar a mejor película, además de los premios al mejor actor secundario para Mahershala Ali y al mejor guion adaptado.

Pero su permanencia no depende de aquellos premios. Una década después continúa siendo una obra visualmente poderosa y emocionalmente precisa.

Ideal si buscas: un drama íntimo, serio y profundamente humano.

2. La llegada

La llegada es una de esas películas de ciencia ficción que utilizan una gran idea fantástica para hablar de asuntos profundamente humanos.

Amy Adams interpreta a una lingüista llamada para intentar comunicarse con unos misteriosos visitantes extraterrestres.

La película de Denis Villeneuve evita convertir el primer contacto en una simple guerra entre humanos y alienígenas. Su centro está en el lenguaje, la percepción del tiempo, la comunicación y las decisiones que damos por buenas incluso cuando conocemos su coste.

Lo más interesante es que funciona en dos niveles.

Como película de ciencia ficción mantiene el misterio. Como drama emocional adquiere un significado diferente cuando se comprende completamente su estructura.

Ideal si buscas: ciencia ficción inteligente al estilo de Interstellar, pero menos espectacular y más contenida.

3. La La Land

La La Land fue el gran fenómeno cinematográfico de aquella temporada.

Damien Chazelle recuperó elementos del musical clásico para contar la relación entre Mia, una aspirante a actriz, y Sebastian, un pianista obsesionado con el jazz.

Emma Stone y Ryan Gosling sostienen una película que comienza con la apariencia de una fantasía romántica y termina planteando una cuestión mucho más interesante: qué sacrificamos para conseguir la vida que deseamos.

Visualmente sigue resultando deslumbrante.

Los colores, los movimientos de cámara, la música y determinadas secuencias se han convertido en algunas de las imágenes más reconocibles del cine comercial de aquella década.

Ganó seis premios Óscar, incluidos dirección y actriz protagonista.

Ideal si buscas: romance, música y una película accesible que no termina exactamente donde parece.

4. Manchester frente al mar

Hay películas sobre el duelo que buscan provocar el llanto. Manchester frente al mar hace algo más difícil: muestra qué ocurre cuando una persona sencillamente no consigue superar aquello que le ha sucedido.

Casey Affleck interpreta a Lee Chandler, un hombre reservado que debe regresar a su ciudad natal tras la muerte de su hermano.

Allí reaparece un pasado que explica su aislamiento.

Kenneth Lonergan evita las soluciones emocionales fáciles. No todas las heridas desaparecen, no todos los personajes encuentran una transformación liberadora y no todas las historias necesitan terminar con una reconciliación perfecta.

Casey Affleck ganó el Óscar a mejor actor y Lonergan el de guion original.

Ideal si buscas: uno de los dramas más duros y mejor interpretados de 2016.

5. La doncella

La doncella, de Park Chan-wook, es mucho más difícil de describir sin estropearla que de recomendar.

Ambientada en la Corea ocupada por Japón durante la década de 1930, comienza con una joven contratada como criada de una rica heredera.

Existe un plan para engañarla.

A partir de ahí, la película cambia de perspectiva varias veces y obliga al espectador a reconsiderar lo que creía saber.

Tiene:

  • thriller;
  • romance;
  • erotismo;
  • humor negro;
  • engaños;
  • una puesta en escena extraordinariamente cuidada.

Park Chan-wook convierte decorados, objetos y encuadres en parte activa de la narración.

Ideal si buscas: una película visualmente sofisticada, adulta e imprevisible.

6. Comanchería

Estrenada originalmente como Hell or High Water, Comanchería es uno de los mejores westerns contemporáneos de la década.

Dos hermanos comienzan a atracar sucursales bancarias en Texas mientras un veterano ranger sigue sus pasos.

La estructura parece la de un thriller policial convencional, pero debajo aparece una historia sobre:

deuda, pobreza, pérdida de tierras, bancos y abandono económico.

Chris Pine y Ben Foster funcionan perfectamente como hermanos, mientras Jeff Bridges aporta al perseguidor un personaje mucho más complejo que el típico policía veterano.

El paisaje de Texas completa esa sensación de western trasladado al siglo XXI.

Ideal si buscas: crimen, tensión y personajes sólidos sin necesidad de grandes artificios.

7. Toni Erdmann

Toni Erdmann es probablemente la película más extraña de esta selección.

Una ejecutiva alemana dedicada completamente a su trabajo recibe la visita de su padre, un hombre excéntrico que comienza a aparecer en su vida profesional utilizando una identidad absurda: Toni Erdmann.

Lo que podría haber sido una comedia convencional entre padre e hija se convierte en una película sobre:

  • distancia familiar;
  • trabajo;
  • éxito;
  • soledad;
  • dificultad para comunicarse.

Su humor es incómodo y algunas escenas parecen diseñadas para que el espectador no sepa exactamente si reír o esconderse detrás del asiento.

Bajo esa extravagancia existe una historia emocional muy reconocible.

Ideal si buscas: cine europeo diferente y una comedia que no se parece a casi ninguna otra.

8. Paterson

Paterson demuestra que una gran película no necesita grandes acontecimientos.

Adam Driver interpreta a un conductor de autobús que vive en Paterson, Nueva Jersey. Trabaja, pasea al perro, escucha conversaciones, comparte su vida con su pareja y escribe poemas en una libreta.

Eso es prácticamente todo.

Jim Jarmusch convierte la rutina en el propio tema de la película.

En lugar de preguntarse cómo escapar de una vida ordinaria, Paterson observa cuánta belleza puede encontrarse dentro de ella cuando alguien presta suficiente atención.

Su ritmo pausado no gustará a quien busque conflictos constantes, pero precisamente ahí está su personalidad.

Ideal si buscas: cine tranquilo, cotidiano y contemplativo.

9. Silencio

Martin Scorsese llevaba décadas intentando llevar Silencio al cine.

Ambientada en el Japón del siglo XVII, sigue a dos sacerdotes jesuitas portugueses que viajan al país buscando a su antiguo mentor durante una época de persecución del cristianismo.

Andrew Garfield protagoniza una película sobre fe, sufrimiento y duda mucho más compleja de lo que su argumento religioso puede sugerir.

Scorsese no ofrece respuestas cómodas.

Plantea qué ocurre cuando mantener públicamente una creencia puede provocar sufrimiento no solo a quien la defiende, sino también a otras personas.

Es larga, exigente y deliberadamente lenta.

También es una de las películas más ambiciosas de su director durante este periodo.

Ideal si buscas: drama histórico, dilemas morales y cine para pensar después de los créditos.

10. Train to Busan

Cuando parecía difícil hacer algo nuevo con los zombis apareció Train to Busan.

La película surcoreana coloca a un padre y su hija en un tren de alta velocidad mientras una infección se extiende por el país.

El espacio cerrado proporciona una mecánica perfecta para la acción:

cada vagón se convierte en un nuevo problema.

Pero la película funciona porque no depende únicamente de perseguir personajes con zombis.

Construye relaciones, conflictos entre pasajeros y decisiones morales suficientemente claras como para que la tensión tenga consecuencias emocionales.

El ritmo es extraordinariamente eficaz y apenas concede descansos.

Ideal si buscas: una película de zombis rápida, emocionante y fácil de recomendar incluso a quien no consume mucho terror.

11. Your Name

Your Name fue uno de los grandes fenómenos internacionales de la animación japonesa.

Makoto Shinkai parte de una premisa aparentemente ligera: un chico de Tokio y una chica que vive en una zona rural comienzan misteriosamente a intercambiar sus cuerpos.

La historia evoluciona hacia algo mucho mayor.

Romance, memoria, distancia y tiempo terminan conectándose en una estructura que recompensa descubrir la película sin demasiada información previa.

Su animación, especialmente en paisajes urbanos, cielos y cambios de luz, continúa siendo impresionante.

También funciona como una puerta de entrada excelente para espectadores poco familiarizados con el anime.

Ideal si buscas: animación, romance y fantasía con un fuerte componente emocional.

12. Zootrópolis

Zootrópolis puede verse como una excelente película familiar de aventuras, pero tiene suficiente inteligencia para funcionar también con adultos.

En una enorme ciudad habitada por animales antropomórficos, Judy Hopps intenta convertirse en policía y termina investigando un extraño caso junto al zorro Nick Wilde.

La investigación sirve para desarrollar una historia sobre:

  • prejuicios;
  • estereotipos;
  • miedo;
  • convivencia.

Nada de esto impide que sea divertida.

Ese equilibrio entre entretenimiento, construcción del mundo y tema explica que siga siendo una de las películas de animación más recordadas de su año.

Ganó el Óscar a mejor película de animación.

Ideal si buscas: cine familiar que funciona realmente para todas las edades.

13. The Nice Guys

The Nice Guys reúne a Russell Crowe y Ryan Gosling en Los Ángeles durante los años setenta.

Uno es un matón a sueldo. El otro, un detective privado bastante desastroso.

Ambos terminan investigando una desaparición.

Shane Black utiliza la investigación criminal como excusa para construir una comedia de compañeros basada en la química entre sus protagonistas.

Gosling demuestra aquí una capacidad extraordinaria para la comedia física.

Entre disparos, corrupción y cadáveres, la película mantiene un tono ligero y un ritmo muy entretenido.

Su recorrido comercial fue más discreto que el de otras producciones del año, pero con el tiempo se ha convertido en uno de esos títulos que suelen aparecer cuando se habla de películas infravaloradas de la década.

Ideal si buscas: humor negro, detectives y entretenimiento adulto.

14. Julieta

Pedro Almodóvar regresó con Julieta a un drama más sobrio y contenido.

La historia sigue a una mujer marcada por la desaparición voluntaria de su hija, alternando diferentes etapas de su vida.

Emma Suárez y Adriana Ugarte interpretan a Julieta en edades distintas.

La película trabaja especialmente bien cuestiones habituales en el cine de Almodóvar:

maternidad, culpa, secretos, ausencia y memoria.

Pero lo hace con menos exceso visual y humorístico que otras obras del director.

Dentro del cine español de 2016, es uno de los títulos esenciales.

Ideal si buscas: drama español adulto y emocionalmente complejo.

15. Elle

Elle comienza de una manera brutal y después se niega constantemente a comportarse como el thriller que el espectador espera.

Isabelle Huppert interpreta a Michèle, una ejecutiva que sufre una agresión en su propia casa.

A partir de ahí, Paul Verhoeven construye un personaje extremadamente difícil de clasificar.

La película mezcla:

  • thriller psicológico;
  • humor incómodo;
  • sexualidad;
  • juegos de poder;
  • provocación.

No es una película agradable ni pretende serlo.

Huppert ofrece una de las interpretaciones más celebradas de su carrera y fue nominada al Óscar por este papel.

Ideal si buscas: cine adulto, ambiguo y deliberadamente incómodo.

Otras películas de 2016 que también merece la pena recuperar

Quedarse únicamente con quince títulos deja fuera demasiado cine valioso.

Sing Street es una magnífica opción si buscas una historia juvenil sobre música y adolescencia.

Captain Fantastic combina drama familiar, comedia y una discusión interesante sobre educación y vida fuera de las convenciones sociales.

Hunt for the Wilderpeople, de Taika Waititi, ofrece una aventura pequeña, divertida y entrañable ambientada en Nueva Zelanda.

The Salesman, de Asghar Farhadi, construye un drama moral a partir de un matrimonio sometido a una experiencia traumática y ganó el Óscar a mejor película de habla no inglesa.

Aquarius, protagonizada por Sônia Braga, convierte la resistencia de una mujer a abandonar su vivienda en una historia mucho más amplia sobre memoria y especulación inmobiliaria.

I, Daniel Blake, de Ken Loach, retrata con dureza la burocracia y la vulnerabilidad económica.

Y para quien prefiera terror, The Wailing ofrece una combinación surcoreana de investigación criminal, folclore, posesiones y terror difícil de clasificar.

Las mejores películas de ciencia ficción de 2016

La llegada es la recomendación principal.

Pero aquel año tuvo más propuestas destacadas.

Rogue One: Una historia de Star Wars apostó por una vertiente más bélica y sacrificada dentro de la saga galáctica, además de conectar directamente con los acontecimientos de la película original de 1977.

10 Cloverfield Lane también llegó a los cines en 2016 y construyó prácticamente toda su tensión alrededor de tres personajes encerrados en un refugio. Aunque su relación con la ciencia ficción se revela progresivamente, funciona especialmente bien como thriller claustrofóbico.

Si solo vas a escoger una, La llegada es la que mejor ha conservado su capacidad para sorprender.

Las mejores películas de terror de 2016

Train to Busan ocupa el primer puesto por su combinación de espectáculo y emoción.

The Wailing es una opción bastante más oscura y desconcertante, especialmente recomendable para quien prefiera el terror atmosférico.

También destacó The Autopsy of Jane Doe, una historia sencilla en apariencia: un padre y un hijo realizan la autopsia de una mujer desconocida y empiezan a encontrar detalles imposibles de explicar.

Son tres formas muy diferentes de provocar miedo:

PelículaTipo de terror
Train to BusanZombis y acción
The WailingTerror sobrenatural y misterio
The Autopsy of Jane DoeTerror claustrofóbico

Las mejores películas de animación de 2016

2016 también fue un año notable para la animación.

Your Name sería la elección principal para público adolescente y adulto.

Zootrópolis es probablemente la opción familiar más completa.

Kubo y las dos cuerdas mágicas destaca por su extraordinario trabajo de animación stop motion y por una historia inspirada en el imaginario japonés.

Tres películas muy distintas que muestran por qué reducir la animación a «cine para niños» resulta especialmente injusto.

Qué película de 2016 ver según lo que te apetezca

Si buscas…Elige
La mejor película dramáticaMoonlight
Ciencia ficción inteligenteLa llegada
Romance y músicaLa La Land
Drama devastadorManchester frente al mar
Thriller sofisticadoLa doncella
Acción y zombisTrain to Busan
Animación japonesaYour Name
Película familiarZootrópolis
Comedia diferenteToni Erdmann
Comedia criminalThe Nice Guys
Cine españolJulieta
Algo tranquiloPaterson
Drama histórico exigenteSilencio
Western modernoComanchería

Esta es probablemente la forma más útil de acercarse a 2016 si no quieres seguir una clasificación rígida del primero al último.

Qué películas ganaron los grandes premios de aquel año

La temporada de premios posterior dejó varios resultados especialmente recordados.

Moonlight ganó el Óscar a mejor película.

La La Land consiguió seis estatuillas, entre ellas dirección para Damien Chazelle y actriz protagonista para Emma Stone.

Manchester frente al mar obtuvo los premios a actor protagonista y guion original.

Zootrópolis ganó como película de animación.

The Salesman se llevó el premio a película de habla no inglesa.

La gran anécdota fue el histórico error durante la entrega del Óscar principal: inicialmente se anunció La La Land como vencedora antes de aclararse que la ganadora real era Moonlight.

¿Cuál fue realmente la mejor película de 2016?

No existe una respuesta objetiva, pero diez años ofrecen cierta perspectiva.

Moonlight probablemente sea la elección más sólida si se valoran conjuntamente prestigio, calidad formal, importancia cultural y capacidad para resistir el tiempo.

La llegada podría ser la candidata para quienes priorizan ideas y ciencia ficción.

La La Land sigue siendo la película más inmediatamente espectacular del grupo.

La doncella puede resultar la más deslumbrante para un espectador que busque una experiencia visual y narrativa menos convencional.

Y Manchester frente al mar continúa siendo difícil de superar si el criterio principal son interpretación y drama.

Precisamente ahí está la fuerza cinematográfica de 2016: no produjo una sola película que eclipsara a todas las demás, sino un grupo extraordinariamente variado de obras que todavía pueden competir entre las mejores de sus respectivos géneros.

Una década después, las mejores películas de 2016 no son únicamente las que acumularon premios cuando se estrenaron. Son las que todavía provocan algo al volver a verlas. Moonlight, La llegada, La La Land, La doncella, Manchester frente al mar o Train to Busan siguen pareciendo vivas, personales y reconocibles en 2026. Esa capacidad para no quedarse atrapadas en su año de estreno es probablemente la mejor medida de lo excepcional que fue aquella cosecha cinematográfica.

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